Hacia meses que lo habia guardado dentro del armario, y esperaba con ansia el dia adecuado para volvermelo a poner. Todos los dias lo veia colgado dentro del armario, tan perfecto... que no podia evitar el que se me escapara una sonrisita al verlo y recordar todos los momentos buenos que pase con este traje puesto.
Este fin de semana, fue el momento adecuado para volverme a vestir de amarillo, toda ilusionada y con mucho cuidado, como si se tratase de un traje nuevo, me lo puse toda orgullosa y feliz. El dia fue largo y pesado, pero yo contenta de verme de amarillo, muchos recuerdos volvieron a mi mente, momentos buenos y malos, pero por suerte hay mas momentos buenos, los cuales son inolvidables, y a la vez proyectando aquellas caras que has tenido a tu lado, tienes e imaginando las que tendras. Sonrisas y voces de los presentes y pasados que me marcaron en su momento y nunca podre olvidar.
Estaba acompañada, pero a la vez ausente recuperando al maximo posible los momentos pasados sintiendome de color amarillo. Una voz me saco de mis pensamientos para preguntarme, ¿contamos contigo para cenar?... Inmediatamente conteste si, no dude en responder, estaba cansada, pero tenia ganas de ver algunas caras familiares que añoraba y pasar un tiempo con ellos. Y como es de esperar los que asistieron no me decepcionaron, y tambien habian otros nuevos.
La velkada fue divertida, me rei como hace mucho que no lo hacia, y recorde muchos momentos iguales que habia disfrutado de forma similar pero con distinta gente. La imagen era sensacional, de fotografia, como muchas otras imagenes que se quedan grabadas en los recuerdos. De los presentes no sobraba nadie, pero si me faltaban muchisimos que me hubiera gustado que estuvieran conmigo disfrutando del momento, porque todos ellos han sido o son amarillos como yo.
Me hubiera gustado quedarme mas rato con ellos, entre risas, y mi camarero llenandome el vaso de bebida, pero estaba cansada... y emocionada porque al dia siguiente me iba a poner otra vez mi traje amarillo. Mi traje favorito, el traje del que nunca me arrepentire de haber lucido toda orgullosa, y el color que protejo como si fuera mi hijo, que si critican o hablan mal de el, me duele y me mata, ya que nadie se puede imaginar todas las sensaciones que sus colores me hacen sentir.
Los supersticiosos dicen que el amarillo es el color de la mala suerte, pero para mi es el color de la luz, de la esperanza y del calor que transmiten todas las personas que lo portan. Si tuviera la ocasion, me gustaria preguntar a mucha gente que ha sido ayudada con nuestras manos... que significa ahora para ellos nuestros colores...
No me puedo ni imaginar como me sentiria en estos momentos sin estos colores y sin toda esta gente, de momento no, aun es pronto, son 8 años luciendo el traje, pero aun es pronto, aunque se, que algun dia ese momento llegara. Muchas veces me pregunto como se sentiran aquellas personas que sin quererlo, sin buscarlo, sin desearlo... se han visto forzados y han tenido que dejar nuestros colores, si, nuestros colores, porque son tanto de aquellos que ya no estan, como de los que aun aguantamos y de los que en un futuro vendran, porque gracias a todos nosotros estos colores existen, y significan mas que un simple color.
Nunca me arrepentire de todas esas pesonitas con las que una vez hemos sentido lo mismo, porque muchos de ellos con el paso del tiempo llegan a convertirse en grandes amigos, otros por desgracia no, pero aun asi, cuando hechas la vista hacia tras, aparecen todos, todos estan ahi, porque han tenido en algun momento algo especial. A veces te das cuenta y piensas que con muchos de ellos no tienes nada en comun, y que seguramente en la calle nunca habrias coincidido con ellos y menos aun habriamos llegado a ser amigos, pero por algun extraño motivo, todos tenemos una cosa exclusiva y bastante clara.
A los que se han ido, se les hecha de menos, a los que estan, te gustaria que durase este momento eternamente, pero siempre quieres saber quien sera el proximo en venir, y todos tenemos algo que aportar y nada es tan descabellado como lo que hacemos.
Solo me queda por decir que luzco muy orgullosa mi traje amarillo y siempre que pueda lo lucire. Aunque algunos me vean como un bicho raro por la aficion que tengo a mi traje, se que ellos en el fondo tambien tienen algo de amarillo, lo unico que no se atreven a dar el primer paso. Siempre sere amarilla y nunca me arrepentire de serlo.

Este fin de semana, fue el momento adecuado para volverme a vestir de amarillo, toda ilusionada y con mucho cuidado, como si se tratase de un traje nuevo, me lo puse toda orgullosa y feliz. El dia fue largo y pesado, pero yo contenta de verme de amarillo, muchos recuerdos volvieron a mi mente, momentos buenos y malos, pero por suerte hay mas momentos buenos, los cuales son inolvidables, y a la vez proyectando aquellas caras que has tenido a tu lado, tienes e imaginando las que tendras. Sonrisas y voces de los presentes y pasados que me marcaron en su momento y nunca podre olvidar.
Estaba acompañada, pero a la vez ausente recuperando al maximo posible los momentos pasados sintiendome de color amarillo. Una voz me saco de mis pensamientos para preguntarme, ¿contamos contigo para cenar?... Inmediatamente conteste si, no dude en responder, estaba cansada, pero tenia ganas de ver algunas caras familiares que añoraba y pasar un tiempo con ellos. Y como es de esperar los que asistieron no me decepcionaron, y tambien habian otros nuevos.
La velkada fue divertida, me rei como hace mucho que no lo hacia, y recorde muchos momentos iguales que habia disfrutado de forma similar pero con distinta gente. La imagen era sensacional, de fotografia, como muchas otras imagenes que se quedan grabadas en los recuerdos. De los presentes no sobraba nadie, pero si me faltaban muchisimos que me hubiera gustado que estuvieran conmigo disfrutando del momento, porque todos ellos han sido o son amarillos como yo.
Me hubiera gustado quedarme mas rato con ellos, entre risas, y mi camarero llenandome el vaso de bebida, pero estaba cansada... y emocionada porque al dia siguiente me iba a poner otra vez mi traje amarillo. Mi traje favorito, el traje del que nunca me arrepentire de haber lucido toda orgullosa, y el color que protejo como si fuera mi hijo, que si critican o hablan mal de el, me duele y me mata, ya que nadie se puede imaginar todas las sensaciones que sus colores me hacen sentir.
Los supersticiosos dicen que el amarillo es el color de la mala suerte, pero para mi es el color de la luz, de la esperanza y del calor que transmiten todas las personas que lo portan. Si tuviera la ocasion, me gustaria preguntar a mucha gente que ha sido ayudada con nuestras manos... que significa ahora para ellos nuestros colores...
No me puedo ni imaginar como me sentiria en estos momentos sin estos colores y sin toda esta gente, de momento no, aun es pronto, son 8 años luciendo el traje, pero aun es pronto, aunque se, que algun dia ese momento llegara. Muchas veces me pregunto como se sentiran aquellas personas que sin quererlo, sin buscarlo, sin desearlo... se han visto forzados y han tenido que dejar nuestros colores, si, nuestros colores, porque son tanto de aquellos que ya no estan, como de los que aun aguantamos y de los que en un futuro vendran, porque gracias a todos nosotros estos colores existen, y significan mas que un simple color.
Nunca me arrepentire de todas esas pesonitas con las que una vez hemos sentido lo mismo, porque muchos de ellos con el paso del tiempo llegan a convertirse en grandes amigos, otros por desgracia no, pero aun asi, cuando hechas la vista hacia tras, aparecen todos, todos estan ahi, porque han tenido en algun momento algo especial. A veces te das cuenta y piensas que con muchos de ellos no tienes nada en comun, y que seguramente en la calle nunca habrias coincidido con ellos y menos aun habriamos llegado a ser amigos, pero por algun extraño motivo, todos tenemos una cosa exclusiva y bastante clara.
A los que se han ido, se les hecha de menos, a los que estan, te gustaria que durase este momento eternamente, pero siempre quieres saber quien sera el proximo en venir, y todos tenemos algo que aportar y nada es tan descabellado como lo que hacemos.
Solo me queda por decir que luzco muy orgullosa mi traje amarillo y siempre que pueda lo lucire. Aunque algunos me vean como un bicho raro por la aficion que tengo a mi traje, se que ellos en el fondo tambien tienen algo de amarillo, lo unico que no se atreven a dar el primer paso. Siempre sere amarilla y nunca me arrepentire de serlo.



